Hoy en la madrugada se suscitó finalmente, el fallecimiento de un personaje internacional, como lo fue Fidel Castro. Más allá de la disquisición acerca de si fue un personaje maligno o un personaje beneficioso para la comunidad internacional o sus propios compatriotas, lo que particularmente llamó bastante mi atención, es la forma en la que lo han visto desde diferentes entornos: blogs, Twitter, Facebook, Agencias Noticiosas.
Lo distintivo del fenómeno, es que algunos lo denostan y otros lo veneran, incitando las más fuertes pasiones políticas y emocionales, generando amores y odios por doquier.
Pero lo atractivo y llamativo, es la forma en que algunos, a mi entender los más intelectualmente desarrollados, generan un discurso neutro. Qué fácil es caer en la tentación de encasillarlo en uno u otro punto (malo, bueno), lo simple de lo negro y blanco.
El poder armar y ejecutar un discurso en el que no se toma partido, es una habilidad que me llama poderosamente la atención y lo he leído en muy pocos.
