4/4/25

La ñata contra el vidrio

Hace unos años, viviendo en el clásico barrio de Parque Rodó en Montevideo, caminando tranquilo por sus calles, que tienen una vida muy intensa y particular (tal vez debido a la densidad de población y cantidad de casas bajas que aún quedan), me pregunté cómo sería poder vivir las vidas de esas personas que estaban atrás del cristal de la ventana: Y si pudiera vivir esos momentos, esos pedacitos de realidad de los otros, solo por el placer de experimentar como otros lo viven y sienten?

Vidas paralelas? Claro que sí, campeón!

Alguna vez has sentido que llevas una doble vida? No me refiero a ser un superhéroe en secreto (seguramente sería un antihéro más bien), sino a esa sensación de que "podría haber sido diferente" o tal vez aquél extraño deja-vu. La idea de vidas paralelas tal vez no sea solo para películas de ciencia ficción, pensé en ese momento.

Imagínate esto: cada decisión que tomas crea un universo alterno, se disparan las posibilidades, se abren puertas a otras realidades. 

Te tomaste un té en lugar del café de la mañana? Zhazam! te encantó y ahí otra realidad donde sos un experto en hierbas aromáticas, un sommelier de infusiones, cosa moderna, che!

Discutiste con el security en el boliche, lo convenciste y te deja pasar, se hicieron amigos? ¡PimPamPum!, un multiverso donde de repente sos el relacionista público vendiendo VIP's a tus conocidos.

Te radicas en una ciudad diferente, con gente diferente. Vas a hablar con un tipo por otro tema a raíz de una publicación on-line y terminas comprando un bar. Impensado pero muy posible.

La física cuántica (sí, esa que suena a película de Christopher Nolan) nos dice que todo es posible. Y si cada vez que pestañeas, se abren infinitas posibilidades? Serías el protagonista de tu propia saga interdimensional, de aquél multiverso de Marvel de hoy, un viajero en dimensiones (no en tiempos, porque no tenemos el Delorean)

Claro, aún no tenemos un control remoto para saltar entre universos, pero... quién sabe, ojo? Quizás en un futuro cercano, puedas tomarte un café con tu "yo" que es astronauta, periodista (bah, hoy está en decadencia, mejor que no), cheff, panadero o rockstar. Las posibilidades son tan infinitas como gotas de agua en el océano.

Así que, la próxima vez que te preguntes "y si...?", recuerda: quizás en otra realidad, ya lo estés viviendo!


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Twitter: @garcatintas

La musa despierta o el culto a Los Redondos

Hace unos días me preguntaba allí una seguidora, por qué no escribía más. Hoy desperté creativo y con tiempo libre, con la musa despierta, preguntándome un poco acerca del por qué del éxito de Los Redondos como banda de culto, quién sabe? puede ser cosa de melómano u otra cosa.

"Algo me late y no es mi corazón", ni la chota, es el cerebro que está muy activo esta mañana, pensando sin parar, sin saber a qué se debe. Ansiedad. En ese pensar, pensé que es muy extraño como muchas metáforas sin sentido (posiblemente debido a algunas sustancias) puedan conformar música que tiene sentido y que se vendió mucho, creando un universo bastante peculiar. Vamos a ver unos hechos y resumir. "Todo un palo, ya lo ves."

Los Redonditos de Ricota, o simplemente "Los Redondos", trascendieron la mera etiqueta de banda de rock para convertirse en un fenómeno cultural que perdura hasta hoy. Su estatus de culto no se forjó de la noche a la mañana, sino que fue el resultado de una conjunción única de factores que los distinguieron del resto del panorama musical argentino.

En primer lugar, su independencia artística fue un pilar fundamental. Desde sus inicios, la banda optó por la autogestión, alejándose de los circuitos comerciales y los medios masivos. Esta actitud rebelde y auténtica resonó con un público ávido de propuestas genuinas, que se sentía identificado con su espíritu contestatario.

"Puede ser, es irreal", "No lo soñé"

Las letras del Indio Solari, cargadas de poesía críptica y metáforas punzantes, bizarras, hasta un nivel de interpretación forzada (puede dudarse si eran a propósito o creación de una mente alterada) se convirtieron en un vehículo de expresión para una generación que buscaba respuestas en tiempos de incertidumbre. Sus canciones, lejos de ser simples melodías, invitaban a la reflexión y al análisis, generando un vínculo intelectual con sus seguidores.

La mística que rodeaba a la banda, alimentada por su negativa a exponerse en los medios y su preferencia por los shows en vivo, creó un aura de misterio que los hizo aún más atractivos. Sus conciertos, conocidos como "misas ricoteras", eran verdaderas celebraciones donde la música se fusionaba con la pasión de un público ferviente.

La conexión visceral que Los Redondos establecieron con su audiencia fue otro factor clave en su consolidación como banda de culto. Sus letras, que abordaban temas como la alienación, la crítica social y la búsqueda de identidad (cuando no, tal vez orientado a un público joven, adolescente?), resonaron en lo más profundo de sus seguidores, convirtiéndolos en una suerte de hermandad.

En definitiva, Los Redondos lograron trascender las barreras del tiempo y el espacio, convirtiéndose en un símbolo de resistencia y autenticidad. Su legado perdura en cada canción, parte de un tiempo y un esapacio en cada "misa ricotera" y en cada corazón que late al ritmo de su música. 


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